martes, 19 de mayo de 2009




La Plata, Argentina, mayo 2009. Revistual Nº 8.

EL TIEMPO, EL IMPLACABLE

Las horas. Tenemos que atravesarlas como a un cuerpo.
Diego Roel

A partir de nada, siempre, penitencia del eterno comienzo
donde no hubo casa pero sí huellas, el vagante entre las
cosas, signos del otro, piedra contra los labios, lo posible respirable.
Osvaldo Ballina


La tarde es un atajo,
una zona de entendimiento
que nos mira desde la eternidad
Horacio Preler

Me divierto y hasta me olvido.
Sin embargo/ el pavor de la conciencia me somete/
y claudico.
Lara Villaro

Como cada día, abro la estufa de hierro y limpio las cenizas
de otra vida anterior.
Norma Etcheverry

Algunas veces, por un instante
la historia debería sentir compasión
y alertarnos.
Sandra Cornejo

No sabemos adónde nos llevan nuestros pasos
nos aferramos/a la pared del tiempo
pero es terrible mirar hacia atrás
y ver las caras de aquellos que has amado/desapareciendo.
Olga Edith Romero

Hasta que el ojo monótono de la luna llore en los pantanos
hasta que cese el espanto y empiece la eternidad.
Horacio Castillo


DECIR EL TIEMPO

"¿Qué es, en efecto, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé, y si trato
de explicárselo a quien me lo pregunta, no lo sé" San Agustín

“Donde no hay riesgo no puede haber escritura”.
Edmond Jabés (1912-1991)

¿Qué es el tiempo? ¿Dónde comienza? ¿Dónde termina? ¿Cómo se mide?
“Si la cotidianeidad es un modo de ser de la existencia, y a su vez, la existencia es temporeidad, entonces ese turbio fenómeno tan sólo aclarará su sentido cuando se aclare el sentido del tiempo, aspecto con mucho, hoy día no resuelto y ni siquiera propuesto”, dice Heidegger. Y realmente, cualquiera que reflexione sobre esta cuestión puede tomar rápidamente conciencia de su dificultad intrínseca. Decimos que el tiempo corre, huye y que su paso furtivo impide al presente permanecer para siempre. Decimos también que las vivencias rápidamente se hunden en el pasado donde son inalterables, sin embargo su recuerdo mismo sólo puede conservarse relativamente, merced a esa suerte de amenaza constante que es el olvido. Y esto porque, justamente, sabemos que, a escala cósmica, la duración de nuestras vidas carece totalmente de significación.
A la simbolización elemental de la experiencia del tiempo que transcurre en una existencia demasiado breve, se opone la simbolización inversa de la inmensidad del tiempo cósmico, que vuelve infatigable en los grandes ciclos de la vida, las estaciones y los días. Nos gusta creer que este tiempo lo envuelve todo y que nuestra existencia, por tanto, transcurre “en” el tiempo, metaforizando así su primacía con respecto al pensamiento, con el que pretendemos circunscribir su sentido y “abarcarlo”, pero la realidad es bien distinta y nos ofrece problemas sin solución aparente.
En primer lugar, la vida humana se presenta como una continuidad sujeta a discontinuidades, la vida humana no es una unidad que fluye, no se deja aprehender por metáforas. Entonces, ¿qué es lo que hace que una persona sea idéntica a sí misma a lo largo de toda la vida? Nada de la experiencia humana, -diría Hume-, está libre de transformación, pero el sentido común indica que debe haber algún núcleo inmutable, algo que a lo largo de toda una vida permanezca constante e invariable frente al paso del tiempo. Y esto es un Nombre propio. El ¿quién’? de una acción. Pero, ¿cuál es el soporte que hace que un nombre propio permanezca en el tiempo? ¿Cómo es que designa a un sujeto desde su nacimiento hasta su muerte? H. Arendt ha señalado justamente que responder a la cuestión ¿quién? es narrar la historia de una vida. La identidad del “Quién” es, pues, una identidad narrativa. Ya que el modo cotidiano que tenemos de decir a otros quienes somos es contando la historia de nuestra vida.
Pero, por otro lado, como han señalado oportunamente Nietzsche y Sartre, la vida humana se compone de acciones discretas que no llevan a ninguna parte, que no guardan ningún orden: el que cuenta la historia lo que hace es imponer desde afuera y retrospectivamente a los acontecimientos vividos un orden que no tenían cuando se vivieron.
La permanencia en el tiempo se hace, entonces, problemática, y parece estar condenada a flotar en esta oposición: la inmutable e inaccesible sustancia del devenir o la sucesión incoherente y fugaz de acontecimientos variables. El núcleo de la dificultad para pensar la permanencia temporal de nosotros mismos tiene, por tanto, su raíz en la imposibilidad para pensar el tiempo como algo único mientras estamos inmersos en esta doble concepción cósmica (devenir) y fenomenológica (tiempo de una vida humana). Y sin embargo, la brevedad de nuestra vida, -algo insignificante a escala cósmica- es lo único que tenemos. Es en esa fugacidad donde alcanza su verdadera magnitud cualquier cuestión importante para nosotros mismos.
¿Cómo salvar esa distancia? Paul Ricoeur buscó articular esa diferencia fijándose en el lenguaje. Una vez más, la palabra es el asidero. Su tesis es que el hombre logra escapar a esa terrible alternativa de un modo práctico: inscribiendo a través del lenguaje su experiencia íntima. Con la creación de un tercer tiempo, que es propiamente el tiempo humano, y que sería lo que llamamos el tiempo del calendario, un tiempo socialmente construido, que se sostiene en el lenguaje. Este es uno de los descubrimientos más ricos de Ricoeur, el de considerar al tiempo humano como una mediación viva entre el tiempo cósmico y el tiempo vivido. Así, el lenguaje –y en particular la narración-, permiten pensar la permanencia en el tiempo característica de la identidad personal (#).

El cine es en un cielo en el que no podemos permanecer

El cine, dice Godard, vino –en principio- a concluir con las problematizaciones del tiempo que había planteado el siglo XIX. El de la fragmentación y búsquedas desesperadas de métodos de conservación del tiempo. La fotografía primero, y el cine después: en sus rollos, el presente se repite como la monótona identidad de lo que fue. De Freud a Pasteur, de Nietzsche a Bergson, de Max a Ford, las formas de operación de la memoria y de articulación de los recuerdos y del ser aparecen como la recurrencia de un siglo preocupado por aquello que se va. El procedimiento de cortar y pegar podría devolver ilusión de continuidad (aún cuando el corte mismo es discontinuidad). El cine vino a mostrar que el buen orden de pasado presente y futuro está hecho de imágenes fragmentarias, que nuestra memoria y nuestros recuerdos operan por captura y actualización de imágenes y que el sentido se encuentra en una operación racional: el montaje. Dio racionalidad a lo que aparecía disperso. Pero en realidad, mostró también que lo que se puede hacer es alterar el orden, porque ¿quién asegura que el montaje es el correcto? De hecho, el cine de posguerra abandona el orden narrativo. Otra vez se abre el abismo del tiempo. Godard exigía “una imagen justa”, porque el cine es el lugar de una ética y una política. (Allí se juega más que una apuesta estética y expresiva. Se juega un nuevo orden de veridicción. La restitución del tiempo y la memoria).
Lo cierto es que en la pantalla todo pasa: el tiempo se muestra allí como puro devenir. Ningún punto privilegiado separa el pasado del futuro. Aún cuando el cuadro cinematográfico permanezca inmóvil, las imágenes en él acontecen como devenir. Nada concreto distingue el pasado del futuro en el presente, y el orden de las temporalidades puede confundirse haciendo inútil todo recurso narrativo y todo pedido de acción. Y porque las imágenes no son estables, son imágenes-tiempo, se revelan como duración.

El Tiempo de la música.

Como dice Schelling, “la música no está en el tiempo, pero el tiempo está en la música”. El tiempo musical es la encarnación de la esencia del tiempo, a la vez inmanente y trascendente a la música, es una revelación del “tiempo ontológico”. En principio, podemos adquirir la conciencia del transcurso del tiempo sólo por una especie de transposición en el espacio, y es, sobre todo, por el ritmo como la música se revela, compuesto por sus dos elementos esenciales: la duración y la intensidad. La duración pertenece al dominio del tiempo y la intensidad supone un espacio. La música contiene el tiempo pero, a su vez, se desprende de las limitaciones de la temporalidad y la trasciende. En la obra musical la duración es “duración interior que encierra en sí y que ella engendra”. Tributaria de la complejidad material y espiritual del hombre, en su pulsación la música despierta todo tipo de sensaciones en sus tres formas de tiempo: el tiempo del movimiento, el tiempo del pulso y la experiencia casi insensible del tiempo que se podría llamar tiempo de ser o de la existencia, un tiempo de transformaciones graduales tan lentas que no se percibe movimiento alguno, donde la conciencia está presente y alerta pero sin orientación hacia fines específicos. El tiempo de ser es la experiencia del tiempo más profunda y originaria, y en esa experiencia la idea de un tiempo de reloj que va hacia delante desaparece completamente.

Fundamentos
fundamento que habla en pulsaciones
cual un pájaro con dos notas
dos para toda una vida
repatriándose con dos notas solamente
(…)
ritmos
a fin de separarse,
de repararse
llegando al vacío del sujeto, de todo sujeto
(…)
compañeros de músicas interiores
o todavía por venir
voces de la madera
bastón de ciego
(…)(1)

En el vacío, es la Poesía : “el peso de la intensidad”
“Los poetas son unos aliados valiosísimos y su testimonio ha de estimarse en mucho, pues suelen saber de una multitud de cosas entre cielo y tierra con cuya existencia ni sueña nuestra sabiduría académica. Y en la ciencia del alma se han adelantado grandemente a nosotros, hombres vulgares, pues se nutren de fuentes que todavía no hemos abierto para la ciencia.”
Freud, en “El Delirio y los sueños en la de W. Jensen”.

“La experiencia angustiosa de la brevedad de la vida, con la muerte en el horizonte, no es una experiencia muda. Los gemidos y las quejas – afirma Paul Ricoeur- se convierten en el lenguaje bajo el modo lírico de la lamentación que moviliza todos los recursos de la composición poética”.
Para Heráclito el pasado y el futuro no son más que un sueño, y el presente, por su parte, es el límite inextenso e inconsciente entre ambos; pero tanto el tiempo como el espacio y, como ellos dos, todo lo que esta contenido en el tiempo y en el espacio, no tienen más que un ser relativo, un ser que es sólo por otro y para otro semejante a él. Esta noción de la falta de anclaje, esta intuición de la no-permanencia es lo que provoca en el poeta el acto de escribir. La escritura es producción de sentido de quién ha vislumbrado el vacío. Para que comience la poesía es necesario alcanzar la noción de pérdida, la percepción del vacío. Hablar del vértigo, de la respiración (2). La escritura como aquello que nos constituye. Heidegger argumenta: ¿es el artista el origen de la obra o es la obra lo que da origen al artista?

El Tiempo una vieja cosa calva/ un sirviente
(Haz esto o lo otro) El tema del Tiempo
y así cruzamos los fondos de
la infancia (resabio de luz entre árboles)
(…)(3)

¿Es, justamente en ese quiebre, en la clarividencia de esa especie de falla original en la que el poeta inscribe un Nombre a lo que no puede permanecer, en el intento por capturar un haz de luz que, a cada movimiento propio, se desvanece para ser en otra parte, y, más aún, en otro instante?
“No hay sino naufragio en el mare de l´essere de que habla Dante, puro vacío que sólo puede llenar otro mar, el de la poesía” (4)

(…)
entonces digo: sólo queda sumergirse
resignarse al ocaso como al tiempo
después de este río atravesaremos otro río y otro río
porque no hay desembocadura ni salida
no hay delante del camino no hay un dónde

y sumergidos naufragamos
arrastrados por los efluvios de los días
(…)(5)

“El hombre es el ser más patético de la creación y a la vez el más conmovedor porque es el único que muere y sabe que muere, es decir, que la muerte le añade la conciencia de la muerte. Somos finitos en medio de la infinitud (...)”, y esta verdad es la que resulta difícil de soportar. Pero la existencia solo adquiere espesor cuando incorpora la finitud. “Atravesar las horas”.

Toda conciencia del tiempo es conciencia de esa finitud, y por eso se dice que los escritores son los secretarios de la muerte. Pero a la vez, se escribe contra la muerte y como dice Ricoeur en su análisis del tiempo en “La señora Dalloway”, lo que mantiene el frágil equilibrio entre el tiempo mortal y el de la resolución ante la muerte es el amor por la vida, por la belleza perecedera, por la luz cambiante, la pasión por “la gota que cae” y la imperiosa necesidad de dejar registro de ello. “Así, en Diario de Paso, (la poesía) se vuelve un testimonio categórico de lo que pasa y puede pasarnos cada día, es decir: lo transitorio, contingente y ocasional; (dar) un testimonio de la finitud del ser humano, que encuentra en la excedencia de sentido y las figuraciones propias del decir poético su medida indispensable” (6).
Huéspedes precarios del instante. En la paradoja de la muerte busca el poeta la palabra exacta, la palabra para nombrar el límite con el que se enfrenta cara a cara a la “madura fatalidad de mi osamenta”, al decir de Joaquín Giannuzzi.
Y tal vez por un instante, sólo por un instante, logre distraer la certeza de la muerte: “Fue allí, al sol, en la polvareda luminosa de la playa (…), como si en esta luz y en estos colores, esta lenta vaporización de la idea de la muerte que siempre ensombrece mi vida se hubiera detenido de repente y me dejase libre” (7).

(*) Cabe acotar que esta teoría que Ricoeur desarrolla extensamente en “Tiempo y Narración” se encuentra –como él mismo lo dice- ya en la Poética de Aristóteles, prefigurada en el concepto central de intriga o trama.

(1) Henry Michaux, en “Antología Poética”, Adriana Hidalgo edit. Bs. As. 2005
(2) Marguerite Duràs, en “Escribir”, Ed. Gallimard, 1998.
(3) Susan Howe, en “La pasión del exilio”. Diez poetas norteamericanas del sigloXX.
Trad. de María Negroni. Ed. Bajo la lupa, Bs. As. 2007
(4)Horacio Castillo, en el prólogo al libro de Diego Roel, “Padre Tótem. Oscuros
umbrales de revelación”, Libros de Tierra Firme, 2004.
(5) Diego Roel, ob.cit.
(6)José Di Marco, a propósito del poemario de César Cantoni “Diario de Paso”, Edit.
Hespérides, La Plata, 2009. (En “El observador Infatigable”, Córdoba, Feb. 2009).
(7) Marguerite Duràs, en “Cuadernos de la Guerra”, Ed. Siruela, Madrid, 2008


Ricoeur, Paul. Tiempo y Narración, Vol II. Siglo XXI Editores, Madrid, 1995.
Heidegger, Martin. Introducción a la Filosofía. Ed. Cátedra. 1999.
Hernan Ulm, Filosofía y Cine. In Situ, Revista Cultural, Año II, Nº 3. Salta, Argentina.
Edgar Willems, El ritmo musical, Edit. Eudeba, Bs. As, 1993.
José Pablo Feinman, La Filosofía y el barro de la historia, Ed.Planeta, Bs. As., 2008.

Imperceptible el tiempo

En el jardín se vuelve roja
la naranja, imperceptible
el tiempo danza/en su corteza,
la rueda del molino se separa/ de la corriente de agua
pero sigue girando / y arrolla un minuto
al minuto pasado
o futuro. Distinto el tiempo
en el vórtice del fruto;
indeclinable en el cuerpo/ que refleja la muerte,
se desliza retorcido/cierra su presa
en la mente, escribe / una prueba de vida.

SALVATORE QUASIMODO (Italia, 1901-1968)

“Son los momentos en que no sé que hacer conmigo. Las chicharras rezagadas del atardecer y un perro del vecindario que llora la ausencia de sus dueños son los ruidos de una realidad “real” que rompe el encanto de la Naturaleza. Luego, el silencio cae como un manto sobre todas las cosas y todo parece volver a un orden perfecto, a una paz certera y definitiva en la cual no sé qué podría hacer conmigo mismo. Una tarde de verano perfecta para desear la muerte tanto como desear seguir andando. Los dos extremos pueden corresponderse a este escenario, las dos formas de continuación serían verdaderas.
Son breves momentos en los que siento detenerme, literalmente, en el tiempo. Paradójicamente, quedo fuera de él. Y la inmensidad de esa visión es un océano donde puedo flotar. Morir. O vivir. Es igual”. Sara Cuber



¡ A ver qué imagen haces de ti mismo con los pedazos
que recoges de tu sombra!
JAIME SABINES (México, 1926-19


No vivir en el poema sino que nos expulse a la realidad, realidad no como
construcción sino como aniquilación.
Eduardo Rezzano (La Plata, 1968)


CON VERSOS DEL DIAGONAL___________________________


En la estación hay mujeres de colores
venden frutas/galletas /gelatina.
Van golpeando el aire con sus polleras
desafiando al tiempo que se detiene
en las suelas de sus zapatos.
Pisotean lo lindo/lo deseable/
ahuyentan
la duda de su existencia.
Se dedican a pertenecer a ese puesto cada día
danzando al ritmo de lo perdurable. (*)

María Antonio (La Plata, 1979)

(*) “Urbanismos”, Edit. Hespérides, La Plata 2006.


______________________________________ Y MAS ALLA


este dolor

se llama cuchillo?
crudo invierno?
puño en la garganta?

se llama delirio?
cataratas?
viaje en sputnik?

se llama no tenerte
mi amor
no tenerte

y me corta en pedazos
me congela
me asfixia atormenta enceguece

me perro en la luna. (*)

Angel Sorkin (Córdoba, 1977)


(*) En “El día más parecido”, Antología Pan Comido, Ed. llantodemudo, Córdoba,
2008.


POETICAS DIAGONALES
LIBROS

Ediciones Hespérides presentó “Diario de Paso”, del poeta César Cantoni. El acto fue el 22 de abril en la Alianza Francesa (59-626 e/7 y 8), con palabras de Rafael Oteriño y lectura de poemas. A su vez, unos días antes y en el mismo lugar, un nuevo libro de Oteriño, había visto la luz. “En la mesa desnuda”, de Ed. Al Margen encontró en las palabras de Néstor Mux un cálido reconocimiento a su contenido y al escritor platense radicado en Mar del Plata. En ambos encuentros se dieron cita varios poetas y escritores platenses, como Horacio Castillo, Roxana Páez, Osvaldo Ballina, Norberto Antonio, Patricia Coto, Sandra Cornejo, Diego Roel, Sonia Carden, Susana Siveau, Raquel Sinelli, Cristina Sathicq, Josefina Moreau, Olga Romero, Carlos Aprea, Genoveva Arcaute, Jorge Goyeneche, entre otros.

Ediciones Al Margen presentó en abril la nueva obra de Osvaldo Ballina, “Prodigios Residuales” (“Dirás pánico dirás náusea dirás júbilo/cuando cumplida la noche retiren el velo/que me oculta la cara”).

ENCUENTROS, LECTURAS, TALLERES

En el Centro Cultural El Núcleo (6 Nº 420 e/40 y 41) se presentó “Voces de Vidas” -Poesía y memoria-, con poemas de Conti, Aiub, Santoro, Urondo, Bustos, Gelman entre otros y también de nuestros poetas platenses Néstor Mux, Inés Aprea, JM Pallaoro.

Festival Literario de Tucumán del 4 al 29 de mayo “5º Mayo de las Letras” en el Teatro Orestes Caviglia de esa capital. Gustavo Caso Rosendi es de la partida con poemas de su último libro, “Soldados” http://www.tucumanescultura.gov.ar/

Se lanzó la 2º revista rosarina - en principio virtual- EN VOZ ALTA con una nueva convocatoria a poetas. En el Blog oficial de la revista se informa la temática y las formas de participar. http://www.envozaltarevista.blogspot.com/. Por otra parte, celebramos la flamante y reciente edición en papel.

Lectura de poesía en Buenos Aires: En el Café Literario“Antonio Aliverti” ciclo 2009, que coordinan Luis Calvo y Julio Bepré, entre otros, leyó sus textos Guillermo Pilía. Fue en el Café Monserrat, San José 524, Ciudad Bs. As. Además, vale la pena destacar que la prestigiosa editorial madrileña Evohé anunció la edición de un libro de cuentos de este escritor y poeta platense. “Tren de la mañana a Talavera” es una colección de cinco relatos de tema taurino, algunos de los cuales obtuvieron importantes premios internacionales en Ecuador y en España

Con motivo de la reedición de “Fogata de ramitas y huesitos”, Roxána Páez leyó algunos poemas suyos en La Bicicletería (40 y 117).

Poca representación local/regional en el Festival de Poesía en la Feria del Libro de Buenos Aires: La programación del Festival, que incluyó a varios poetas internacionales y capitalinos, contó con una sola presencia de la aldea. Silvia Montenegro ( City Bell) participó en las mesas de lectura.

Con la coordinación de Sandra Cornejo y Marta Miranda, se prepara el IV Encuentro de Escritores, a realizarse el 4,5 y 6 de junio en la Sala Polivalente del Pasaje Dardo Rocha (calle 50 entre 6 y 7). Con la participación de Mario Trejo, Mirta Rosemberg, Rafael Oteriño, Marita Minellono, Eric Schierloh, Patricia Coto, entre otros.

Se inauguró el Taller Literario del Centro social y cultural “Olga Vázquez”, a cargo de Genoveva Arcaute, los miércoles de 17.30 a 19.30 ( 60 entre 10 y 11, La Plata).

Talleres Literarios en la Biblio “Alejo Iglesias”, a cargo de José María Pallaoro y Susana Siveau. (Biblioteca Popular Alejo iglesias calle 6 (ex12)Nº 1086 (e/ 43 y 44) Villa Elisa- te: 473-0649)

Lectura de Poesía Joven en La Enseña de las Tres Ranas, (diag. 78 e/8 y Pza. Rocha):
Cristian Molina, (Córdoba), Irina Garbatski (Rosario), José M. Barrios (Uruguay), Juan Mendoza (Bs. As), Lara Villaro, Diego Roel (La Plata). Músico invitado: Martín Raninqueo.

Algunos Blogs Amigos

http://www.azulnegrosiveau.blogspot.com/ (Susana Siveau, Villa Elisa)
http://www.leiflarsen.blogspot.com/ (María Antonia Zaragoza, Poesía en Monte Hermoso)
http://aromitorevista.blogspot.com/ (José María Pallaoro, City Bell)
http://eduardorezzano.blogspot.com/ (Eduardo Rezzano, en Madrid)

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C` EST TOUT : “Lo único real en la intemperie del tiempo es la mesa alrededor de la cual juntamos nuestras increíbles existencias”. Que la poesía nos cobije en este invierno, y si es posible cerquita del fuego. Abrazo a todos.

“La Verdad de la Poesía es la amistad de los poetas”
Amigos: Los invitamos a leer los nº anteriores del revistual platense en el blog: http://www.diagonalconverso.blogspot.com/







viernes, 20 de marzo de 2009



LA PLATA, 2009, OTOÑO.
21 de marzo:
“Día Mundial de la Poesía”

Los hombres roban, mienten,
Como animal de presa olfatean, devoran
Y disputan a otro la carroña.
Y cuando bailan, cuando se deslizan
O cuando burlan una ley o cuando
Se envilecen, sonríen,
Entornan levemente los párpados, contemplan
El vacío que se abre en sus entrañas
Y se entregan a un éxtasis vegetal, inhumano.
Rosario Castellanos - México (1925), Israel (1974).

de eso que el hombre llama crimen,
de eso he sido
un elegido más, ni pan ni hueso
tengo el roer, y el carcelero, ido
en su pensar, su vuelo, pasa tieso,
talón, talón, borceguí negro, hundido
en lo betún, la sombra, fuerte, ileso.
Juan Carlos Bustriazo Ortiz -La Pampa, Argentina (1929).

(…)Todo descenso hasta el conocimiento es logrado
por la desobediencia a los dioses,
y mientras lo veías irse — un pequeño héroe,
con los bolsillos llenos de baratijas que te pertenecían,
pensaste en Rilke, quien decía que su dios
era un dios oscuro ― un entretejido, decía,
hecho de miles de raíces que beben en silencio,
una metáfora, sí, pero cada metáfora revela
el fantasma del mundo literal y qué actos
sacrílegos habrá él cometido
para poder denunciarlo así(…)
Jude Nutter -North Yorkshire, England


Poesía Irlandesa

Manos
Para Eamonn y Kathleen

Fue en algún lugar sobre la costa noreste de Brasil,
sobre Fortaleza, una ciudad de la que nada sé,
salvo que está llena de gente
cuyas vidas son un misterio
mayor que el río Amazonas;
fue ahí, mientras el avión de juguete del monitor de vuelo
se desplazaba al ecuador
y viraba al este hacia Marruecos,
cuando empecé de nuevo a pensar en las manos,
en lo extraño que es que nuestras vidas
–la vida de la francesita pelirroja a mi izquierda,
la vida del niño argentino a mi derecha,
mi vida y las vidas de todos los pasajeros dormidos
que están siendo rápidamente transportados en la oscuridad
sobre el oscurecido Atlántico–,
todas esas vidas ahora estuvieran siendo sujetadas
por las manos del piloto,
y pienso en otras manos que pueden sostener nuestras vidas,
las manos del cirujano
a quien tendré que volver a ver cuando llegue a casa,
las manos de la inteligente enfermera de cabello negro
que desenrolló de mi cuello el cordón umbilical,
las suaves manos de mi madre,
las manos de esos otros
que me quisieron
hasta que parece casi
como si esto fuera lo que es la vida humana:
ser pasado de mano en mano,
para ser, improbablemente, llevado sobre un océano.
Moya Cannon - Dunfanaghy, Condado de Donegal, 1956.
(Traducción de Jorge Fondebrider)


Mensaje para el editor

Señor
Que Dios perdone a la gente de este pueblo
porque yo no puedo.
Cuando me caí muerto en la calle
hace tres semanas
pensé que me enterrarían con pompa.
Un ceremonia oficial era lo menos
con los Jefes de Gobierno y la Nobleza en el séquito.
Incluso esperaba ansioso la oración fúnebre en irlandés
con algunas palabras sobre mis logros pasados:
Nuestro mayor poeta, un sitio en el cielo para el hombre
y cuánto más hubiera merecido.
¿Pero lo tuve acaso?
Mi cuerpo estuvo tirado en Baggot Street
una quincena
antes de que alguien lo notara.
Y cuando finalmente fue llevado
a la morgue
fui profanado por un estudiante de medicina
incapaz de abrir un paquete de papas fritas
mucho menos el cuerpo de vuestro mayor poeta.

Después, para añadir indignidad
fui metido en un nicho refrigerado
y algún tarado pegó una etiqueta en mi pie
que decía: bardo desconocido - probablemente extranjero.
Si no hubiera sido
por un borracho de Cork
que pensó que yo era su hermano muerto
todavía estaría allí sin reclamar.
Al menos
el hombre tuvo la decencia de enterrarme.
¿Pero dónde estoy?
En algún cementerio común en un cajón
rodeado de campesinos
y gente sin ningún antecedente.
Cuando pienso en los poemas que escribí
y en las grandes profecías que hice
me dan ganas de ahogarme.
No puedo escribir ahora
porque el ataúd es demasiado estrecho
y no hay luz.
Estoy tratando de mandar esto a través de un medium
pero ya sabe cómo son –
bastardos que golpean la mesa
apestando a ectoplasma.
Si se las arregla para recibir esto
me alegraría que lo publique.
No tiene caso pedirle que
me mande un ejemplar –
ni siquiera conozco mi dirección.
Patrick Galvin -Cork, 1927. (Traducción de Jorge Fondebrider)

Poesía del País Vasco

Pizkundea (*)

Una pila de zapatos rotos

Una metáfora de la vida bien podría ser el viaje.
La muerte es una pila de zapatos rotos, bajo
Una luna que se alumbra a si misma únicamente.
Las suelas de los zapatos apenas recuerdan
Qué pisaron en sus pasos incontables.
Una pila de zapatos rojos, sin cordones,
Pues se los llevaron los viajeros
Para ahorcarse por ahí.
Joseba Sarrionandia – Durango, 1958.

Zapata hautsi pila bat

Bizitzaren metafora bidaia izan liteke
Heriotza zapata hautsi pila bat da, bere burua
Besterik argitzen hez duen hilargiaren azpian.
Zapata zolek dagoeneko ez dute oroitzen
Beren hamaika pausuetan zer zapaldu duten.
Zapata hautsi pila bat, Kordoirik gabe,
Zeren eta kordoirak bidaztiek eraman dituzte
Beren buruak nombait urkatzeko.


(*)La literatura culta es relativamente joven en euskara, pues arranca en el siglo XVI. Durante largos años esta lengua careció de escuelas y de prestigio social, y los principales escritores, inevitablemente, fueron curas y frailes. A mediados del siglo XIX la poesía comenzó a renovarse notablemente, dando lugar en el siglo XX a lo que se ha dado en llamar Pizkundea, una especie de pequeña época dorada de la lírica, truncada por el alzamiento fascista de 1936.

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domingo, 30 de noviembre de 2008

Revistual Nº7, La Plata, Argentina, Diciembre 2008-

EL AMOR EN DANZA





Hace tanto que nadie venía por aquí
tanto que nadie se llevaba un alma o un perro
que cuando oí tus pasos y tu voz llamándome
cuando por fin te estreché, más que a ti estaba abrazando la vida
horacio castillo


Amar hasta que el deteriorado hueso de la infancia
quiebre el intento de detener la muerte
horacio preler

Envuelve/ todo el amor /que he juntado
quiero llevarlo/ al universo
dejarlo/ a la espera/ de aquél /que dirá
¡Ah eres tú! / Lo sabía.
mario porro

¿Qué es esto de invadir así la vida,
qué significa comprobar un cuerpo?
ana emilia lahitte

Bajo tu amparo, esta mano
escribe con razones tan fuertes como tus frutos.
néstor mux

Me conmueven las cosas /que le pertenecen/
su aire y su cercanía/
los colores que quedan donde estuvo
alejandro fontenla

pero amaba su cuerpo que podía ser amado,
su cuerpo bello y caliente como la vida,
Un cuerpo que imitaba los gestos del arte.
césar cantoni

cuando quise bajarme, fue imposible,
y sólo pude ver
un baile de pañuelos que decían adiós
guillermo lombardía

porque el amor nunca es
lo que queda de él.
eduardo rezzano
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EL DADOR DE SER

“Pero aquí también la incertidumbre de la transformación se hizo
presente, porque quizás era yo el que caía en brazos de alguien “
Franz Kafka

“Y pensábamos en esa cosa increíble que habíamos leído, que un
pez solo en su pecera se entristece, y entonces basta ponerle un
espejo y el pez vuelve a estar contento…”

Julio Cortázar

“Los momentos de la creación son sólo comparables a cuando uno se está enamorando”, esto que dijo Kafka resulta familiar para quien, habiendo alguna vez transitado esos momentos, sabe que es así. El deseo del artista, como el del amante, es re-tener-se en el infinito flujo del Tiempo. Preservar y completar. Entre el Arte (o un arte de vivir –algo más que el sólo vivir—) y el Amor, hay un mismo entusiasmo por trascender nuestra efímera existencia, un anhelo profundo de resistir ese movimiento incesante que es, a la vez, acumulación y dispersión.
Según John Berger, "el acto de amor ideal es aquel que todo lo contiene. Las formas sublimadas del amor (políticas, sociales, religiosas, culturales) exigen una totalidad en la dimensión histórica y a la vez, en una dimensión personal. Pero en toda forma de amor, un pasado y un futuro se perciben como si fuera un presente. Esa retención pasajera, captada a través de la energía amorosa, comprende una totalidad fuera del tiempo".
En “La Caza y los Toros”, interesante libro de Ortega y Gasset, una de las partes se titula “La mismidad de la caza” y en ella contempla dos aspectos que considera inherentes a esa actividad: que el animal perseguido pertenezca a una especie vitalmente inferior a la del animal cazador; y que dicha inferioridad sea lo suficientemente relativa como para permitirle escapar a su captura.
Suele haber algo de esto en la conquista amorosa, pero no es un planteo sutil de la seducción lo que queremos rescatar de este ensayo, sino un hecho concreto del que, en cierto sentido deriva, para Ortega y Gasset, el origen mismo del amor hacia un otro.
El hombre que va de caza se interna en la Naturaleza y descansa de los demás hombres. Y se siente tan libre allí porque justamente la Naturaleza no tiene opinión sobre él, tanto como la piedra y el vegetal existen más allá de su propia existencia. Pareciera que se aleja de todo y de todos y, sin embargo, hay una íntima conexión entre esa libertad, la caza, y el Amor.
En tiempos atávicos, las hordas se reunían en virtud de un único fin: la cacería. Esta, que exigía un mínimum de plan, de organización, de autoridad, permitió que, por primera vez, y con motivo de la caza, aparecieran incipientes formas de la civilización (1). Pero lo interesante para nosotros es que la afición a la caza tomó una dirección imprevista cuando decidieron “cazar” a las mujeres jóvenes de hordas distantes.
De este modo, sin dejar de ser tal, esta peculiar actividad se convierte en forma germinal del amor. Y su fase primigenia, el rapto, va a quedar como símbolo perenne de este sentimiento humano que todo lo domina, porque Amor, si lo es de verdad, es sentirse la propia persona arrebatada, raptada por un otro que no siempre es lo que creemos que es pero, al menos durante el estado de encantamiento, tiene el poder suficiente para ilusionarnos, ya que, al decir de Lawrence Durrell: “La personalidad con atributos fijos es una ilusión, pero una ilusión necesaria si queremos enamorarnos”.
De esto resulta que la primera forma del sentimiento erótico fue ya la más romántica, no obstante la rudeza, el salvajismo de aquellos hombres que la sintieron. Este deseo rudimentario por la mujer distante se transformó luego en ilusión por la princesse lontaine. El amor a distancia primero, el amor de los trovadores en la Edad Media, el amor de Dante a Beatrice, el amor ideal del romanticismo en el siglo XIX.
Ilusión y posesión se conjugaron desde el origen de los tiempos.
Amor, cuerpo. Amor, espíritu. En sus extremos, podemos reconocer el amor platónico, donde el cuerpo amado es intocable, hasta pensarlo en relación el tantrismo, esa idea oriental en la cual el intocable es el espíritu del yogui. Y aunque las diferencias son muy hondas, hay un punto en común y es que en ambos pensamientos el otro desaparece. El fin que persiguen está más allá del ser amado.
Pero, si elegimos entender el amor como dador de Ser en la otredad, entonces, vale más pensar que “son dos los que danzan” (2). En esa experiencia, el uno se pierde pero para, aunque sea brevemente, volver a encontrarse en lo más profundo de sí mismo.

(1) Y todavía hoy, en algunos pueblos como los esquimales, pueblos que son absolutamente primitivos y exclusivamente cazadores, no existe más autoridad que una momentánea : la de un hombre que llaman Issulkek, que significa “el que piensa” , y su pensamiento es el que ordena el plan y la organización de la cacerías tan fugaz que merece cumplirse”
(2) Título del libro de poemas de José María Pallaoro, "Son dos los que danzan", Edit. de la Talita Dorada, 2005


"Todo es tan fugaz que merece cumplirse"


El amor, cualquier amor, está hecho de tiempo. Lo que resulta a-histórico es la necesidad de la esperanza, y la esperanza es inseparable de la energía del amor como lo es de aquello que es ejemplo continuo para el arte.
La Felicidad, reflexiona en otra parte Ortega y Gasset, sería la vida en la que, metido de lleno en ocupaciones por las cuales tiene singular vocación, el hombre no echa de menos nada, íntegro le llena el presente, libre de afán y de nostalgia. “Feliz, ergo, sin futuro” (Cortázar, en Rayuela).
Absortos en alguna ocupación dichosa, sentimos el soplo de la eternidad, el éxtasis de la plenitud, eso que es “cuando ser y devenir son lo mismo” (3). Pero el devenir es pérdida y fugacidad, y sólo el hombre sabio acepta el inestable curso del río y aprende de él.
Es posible que en las cosas que hacen feliz a un hombre se revele mejor su ser verdadero, y sin embargo, nos alejamos de nuestra esencia para no correr riesgos, tanto miedo nos da no volver al estado anterior. Nos cuesta aceptar que nuestro alrededor y nosotros mismos sufrimos permanentes transformaciones, y la incertidumbre que eso genera nos lleva a defendernos de las cosas que nos vuelven más vulnerables a ese proceso, por ejemplo y especialmente, el Amor.
Cabe preguntarse: ¿qué lugar tiene el amor en la zozobra de una existencia como la nuestra?
Desde que apareció sobre la tierra, el hombre es un ser incompleto y vive escindido en la
temporalidad, nunca es el que es sino el que quiere ser, se busca y se persigue y en cuanto se alcanza—o cree que se alcanza—se vuelve a perder de si mismo, atrapado en la fugacidad.
Solo en algunos instantes, el tiempo parece abrirse y dejarnos ver más allá (estallar, en Heidegger). Las formas ideales de esta experiencia son el Arte y el Amor, que nos provocan total extrañez, extrañamiento y comparten “el asombro inicial y la rumia fecunda” (4). Fuera de nosotros, arrebatados, nos lanzamos a la persona amada y es como regresar al origen, un espacio que no está en ningún lugar. La persona amada es tierra extraña y también, casa natal. “Yo te encuentro/Yo me acuerdo de ti/ Quién eres…? ” (Marguerite Duràs, en Hiroshima Mon Amour).
La vida que nos es dada tiene sus minutos contados y, para peor, nos es dada vacía. De nosotros depende, según elijamos o no, disponer de esa cuenca ociosa y completarla con una existencia que le procure algún sentido a este “absurdo que nos rodea”, como lo definió Cortázar. Lo absurdo de una razón lúcida que comprueba sus límites.
Si la vida es, en sí misma, insípida, un simple “estar ahí” como un mueble cuya madera se desgasta y le aguarda un final, entonces el vivir debiéramos convertirlo en una labor permanentemente creadora, por qué no poética, en la cual a cada instante tratemos de ocurrir y no simplemente transcurrir, inventarnos un “Ser ahí”, desarrollar “un pensamiento profundo que esté en devenir continuo, que abrace la experiencia de la vida y se amolde a ella”, como bien dice Camus; hacernos eco de la profunda trascendencia de la vida y de la muerte que nos sucede en cada acto, y de la constante mutación a la que se nos somete, porque la vida terrenal, sin la muerte, tampoco es vida. Y es la idea de la muerte, que espera (y nos desespera), lo único que nos arroja de lleno a la existencia. Y aunque el amor no vence a la muerte, la integra a la vida.
El amor, “en cualquiera de sus formas” (5), tiene la inmensa virtud de llenar el vacío donde flotamos, entre la urgencia y a la vez la imposibilidad, de eso que llamamos Tiempo.
Ser conciente de semejante vértigo puede provocar la locura o el suicidio (lo cual hizo concluir a Camus que el suicidio es el único problema filosófico verdaderamente serio), pero sigue siendo lo absurdo y su núcleo contradictorio lo que nos enseña, lo que nos dispara a sentir la propia vida lo más posible, (“vivir lo más posible”), reconocer como consecuencias de esta vigilia del espíritu la rebelión, la libertad, la pasión y no el ignorar por comodidad o cobardía la belleza que, en su contradicción, esconde el mito de la existencia. Privarse de esa sutil fuerza espiritual es flotar en un mar de nada.
Asumir la transformación de nuestra naturaleza, en cambio, es lo que nos permite alcanzar una isla de plenitud en ese peligroso espacio donde, milagrosamente, se produce el encuentro con el otro, esa fusión total que nos conduce a la indistinción del principio y por lo tanto a la serena aceptación de la muerte.

(3) John Berger . Ob.citamus. Ob.cit.
(4) A. Camus. Ob.cit.
(5) Lawrence Durrell Ob.cit

“Solo el que conoce la desnudez del otro
puede nombrarla”

El Amor es un sentimiento que nos sustrae del mundo habitual, y nos deposita en un lugar innominado, en virtud de otro ser, para dejarnos al desnudo (literal y metafóricamente) sobre una atracción inevitable por un alma y un cuerpo otros.
El amor, ni qué decir tiene, reclama la proximidad del ser amado, una proximidad superlativa que siempre nos parece escasa. Cuando el amor se aleja nuestro pensamiento “se estira como un elástico”, al decir de Octavio Paz, se extiende y en esa extensión se vuelve dolor, tránsito al vacío.
La sexualidad es la respuesta a la muerte, porque la muerte es inseparable del placer y esa experiencia sublime es lo que nos da la verdadera dimensión de la otredad. Eros y Thánatos se inscriben en un espacio en el que camino y dirección son sinónimos. Toda vida se recrea y se retiene en este encuentro que, de algún modo define al Ser. La sexualidad es fuente de renovación. Lo sexual siempre está inacabado, incompleto, es solo un momento de sublime equilibrio creado por dos fuerzas opuestas: la energía amorosa y el tiempo. Tan bien lo dice Durás, en Hiroshima… “tú me matas/tú me haces bien”
Pero no es solamente en relación al deseo carnal ni a la posesión de los cuerpos, sentimientos más o menos efímeros o más o menos duraderos, sino algo del orden de lo absoluto lo que se instaura en la ilusión del Amor, un instante eterno en el que se encuentran “dos almas empeñadas en crecer” (6). La noción de alma constituye a la persona, y sin alma, el amor regresa al mero erotismo, pasajero del instante.
Por eso, no hay amor más generoso que el que se sabe a la vez pasajero (en esta vida) y singular (¿por qué amamos a esta persona y no a otra?). En ese plano, solo el verdadero amor nos hace libres. Y es ese enlace íntimo y causal entre amor y libertad lo que se concreta en la experiencia erótica, cuyo sentido último es in-decible. Afirmación del yo y disolución, elevación y caída.
El tiempo que dura el Amor deja de ser contable, se mide en intensidad y abarca el paraíso y el infierno, la felicidad y la infelicidad. En el amor todo es dos y tiende a ser uno, pero no en el sentido de sumisión ni acatamiento.
El amor no es búsqueda de hermosura sino de completud. Surge de una especie de hechizo y, sin embargo también nace de una elección, una decisión libre, casi la aceptación voluntaria de una fatalidad.

(6) L. Durrell. Ob.cit.

“ Espérame en el cielo, corazón, si es que
te vas primero


Mucho es lo que se ha pensado y escrito sobre esto desde que las hordas primitivas “crearon” el rapto que luego fue de amor. Faltaban entonces palabras con las que apropiarse de las preguntas y los misterios.
Hoy mismo, en la época controvertida en que nos toca vivir, nos preguntamos si es adecuado pensar al amor como una “utopía ingenua”, por decirlo de alguna manera, o como leemos "En las sombras del país azul”, (a propósito de “Salinas, Cortázar y la poética del amor total”): “lo que parece seguro es que hoy, entre las urgencias, las tensiones y la catástrofe socioeconómica…la provocación de lo maravilloso, el amor total y sobre todo su praxis, resultan casi imposibles. No hay “disponibilidad”, no hay tiempo libre, no hay espacio mental ni estético. Por eso volver hoy a Cortázar, y a Salinas es como entrar en una burbuja, un salto al vacío del que no se sabe muy bien como volver” (7).
Sin embargo, paradójicamente, sentimos que la Poesía, y estas relecturas de otros tiempos vuelven a ubicarnos en un espacio donde la subjetividad recupera su verdadera naturaleza, único asidero posible para volver a creer en lo más difícil: que se puede habitar en algún breve territorio de la felicidad inminente. “Lo fácil en el alma es lo que tiembla/ al sentirla venir” (Pedro Salinas).
Y aunque nunca tendremos palabras exactas con las cuales nombrar su Verdad más intrínseca, (“una palabra única, amor, define tantas especies distintas de un mismo animal”, dice Durrell con ironía) confiamos en que el Amor tiene las alas del deseo, nos devuelve al asombro de la infancia y nos re-nace de la muerte que vendrá. Y, quizá, también alivie el dolor de la pérdida en la ilusión del reencuentro, más allá de la muerte.
Casi una forma ideal de Ser (en vez de estar) en el Tiempo.
Tal vez sea, el Amor, no “pasión ni costumbre, -que sólo sirven para calificarlo-, sino la divina intromisión de un inmortal entre los mortales” (8).
Y en tanto haya amor en danza
habrá juego/ y esperanza
de alcanzar el Igdrassil.

(7) Alejandro Fontenla, “En las sombras del país azul”, Edit. De la Campana, La Plata, 2006.
(8) Lawrence Durrell Ob. Cit.

Sobre (re)lecturas de:
José Ortega y Gasset, “La caza y los toros”, 2º ed. Edit. Espasa Calpe, Madrid, 1984.
Octavio Paz: “La llama doble”, Edit. Seix Barral, Barcelona, 1993.
John Berger: “Cada vez que decimos adiós”, Ed. de La Flor, Bs. As. 1997.
Albert Camus: “El Mito de Sísifo”, Edit. La Página y Edit. Losada, Bs. As. 2004.
Marguerite Duràs: “Hiroshima Mon Amour”, Edit. Seix Barral, Barcelona, 2005.
Lawrence Durrell: “El Cuarteto de Alejandría”, especialmente “Justine”.12ºed., Edit. Sudamericana, Bs. As. 1986 y “Clea”, 6º ed. idem).
Julio Cortázar: “Rayuela”, 25º ed. Edit. Sudamericana, Bs. As.1986

(#) A dos Marisas que irradian Ser,
estas pequeñas reflexiones, tan incompletas e impertinentes, como el Amor.-
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Con Versos del Diagonal

16.03.06
(nunca pude recordar el nombre)

Nunca pude recordar el nombre de los coleópteros
De los montes volcánicos, de los ciclones.
Últimamente, he olvidado el nombre de algunas mujeres,
de muchos libros, de ciertas disciplinas.
De a poco, me voy quedando con las palabras justas,
las que aún son capaces de nombrar
la tragedia o los sueños,
mientras la realidad se adueña de lenguajes
cada vez más inútiles.

César Cantoni (La Plata, 1951, poema de “Diario de Paso”, 2008).
­­­­­­­­­­
________________________________________y mas allá

Aquí, en esta inestable superficie, uso un alfabeto en ruinas.
Me deslizo entre las letras. Intento expresar eso que duerme
debajo del velo de las horas. Aquello que late del otro lado
del idioma.

Aquí, en esta absurda ceremonia no puedo hablar. Necesito una
palabra nueva, una expresión más leve. Un verbo que ilumine
la noche del lenguaje.

Necesito una palabra nueva.

Diego Roel (Témperley, 1980-fragmento de “Cuadernos del Desierto”, 2007)

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Empalme Lobos

Vuelve en bicicleta de la barrera ya encendida su pipa pliega las señales junto a la salamandra quieta felisa ha dejado el diario y el vaso tinto en la mesita bajo el andén naranjea la tarde se va aplacando el mosquerío el tiempo se mide en vagones volutas de carbón alejándose hacia la capital un tren dos cambios de vía y habrá terminado el jornal los ojos se pierden en los rieles que espejean al sol andrés vuelve entre las vides la suave llovizna el amable sosiego que rodea al po la mamma robusta vocinglera los hermanos menores la siesta la caña de pescar si me viera la mamma la voz alta el paso firme los botones de la chaqueta cavalieri cavalieri diría en su canción madonna santa gritaría por las calles llamando a las vecinas una gran mesa tendida una hogaza de pan

(gusta un amargo susurra la compañera y le besa los ojos con su pañuelo bordado).

Marisa Negri (Buenos Aires, 1971)

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LIBROS

VIAJEROS DEL OLEAJE

“Diario de Paso”, Edit. Hespérides, La Plata, 2008, CESAR CANTONI

Se publicó recientemente un nuevo libro de poemas de César Cantoni (La Plata, 1956). “Escrito con la contundencia de lo epigramático y el pulso urgente del testimonio, este Diario de Paso es, antes que crónica de los días, la mirada de un hombre puesto a exponer el hecho de vivir en una época que dejó de lado la ilusión metafísica y todavía no ha encontrado la morada que lo reemplace (…) Gracias a esta fuerza expresiva, afirmada por oportunas ironías, su poesía tensa la cuerda que va del yo a lo otro, que es el camino del yo a los otros, elevando la escritura a la dimensión de diálogo. Diálogo con el silencio y el vacío. Tal el verdadero diálogo que la poesía permite establecer, cuando se ha descubierto la dimensión del dístico que dice: “hay otros mundos, pero están en éste”.
(RAFAEL FELIPE OTERIÑO, fragmentos del prólogo).


“En Tránsito”, Edit. La luna que, Buenos Aires, 2008, de ALFREDO MAXIT

Alfredo Jorge Maxit, (Entre Ríos, 1942) que recientemente regresó a vivir asu ciudad natal, presentó en La Plata (donde transcurrió gran parte de su vida y su quehacer literario) su último libro de poesías, “En Tránsito”.
“La poesía de Alfredo Maxit—nos dice HORACIO CASTILLO en el prólogo—ha tomado conciencia de sí como palabra. Y tomar conciencia de la poesía como palabra -de la palabra poética- significa escribir en el límite del lenguaje, o si se prefiere, reescribir: la palabra es un palimpsesto”.
Retomando la idea de Blanchot , “la palabra no informa, desnuda”, nos remite al desnudamiento de la palabra que, en el caso de Maxit, es un proceso que se inicia en su vocación por la poesía española. En un exhaustivo análisis, Castillo repasa las claves de una poética profunda, que se despliega en la obra de Maxit, (especialmente a partir de su tercer libro “Con las palabras”, 2005). En ella, la palabra gravita entre lo que limita y lo que hace duradero. “Y aunque no podamos, el poeta no pueda decir lo que es la hierba , la hierba es porque el poeta la ha nombrado con la voz del corazón que es, -dice Castillo-, mayor que la voz de la conciencia”.
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POETICAS DIAGONALES

ENCUENTROS
Aproximaciones al proceso creativo de la poesía: Se llevó a cabo en el Instituto Terrero, 11 nº 675 el panel organizado por Guillermo Pilía y Claudia González que contó con Ethel Alcaraz, Patricia Coto y Horacio Preler.

FERIA DE LA PALABRA 2008 – Ecos de Voces
El Sindicato de Prensa Bonaerense, la Compañía de Narradores “Cuenteros de la Buena Pipa” y el Centro de información y documentación de Río Negro en La Plata realizó el quinto encuentro de este año de la “Feria de la Palabra 2008 – Eco de Voces”, en la sede del Sindicato, calle 11 entre 39 y 40. Hubo una charla de la escritora Inés Zuccalá sobre la vida del Poeta Almafuerte.

En la Biblio “Alejo Iglesias” 6 (ex 12) Nº 1086 entre 43 y 44 de de Villa Elisa, encuentro poético en coincidencia con una nueva convocatoria de Palabra en el Mundo, en octubre. Compartieron la poesía Elba Ethel Alcaraz, Pedro Zárate, Norma Etcheverry, Sandra Cornejo, Elisa Araujo, Norberto Antonio, Liliana Porro y mucha gente que leyó poemas de diversos autores argentinos o envió sus saludos y poesías como Irina Bogdachevski y José María Pallaoro. Hubo música, en la guitarra y el canto del Chango Fernandez Valdéz que brindó su obra sobre poemas musicalizados de Roberto Themis Speroni y Armando Tejada Goméz. El encuentro se inició leyendo al maestro y amigo Mario Porro, fallecido en 2001, que tantas veces dejó su impronta en la biblioteca con charlas y poemas.
En noviembre, a su vez, la Biblio de Villa Elisa cobijó a los amigos poetas Gustavo Caso Rosendi y Martín Raninqueo. Organizado por Susana Siveau, Caso Rosendi conversó con Norma Etcheverry sobre el nacimiento y recorrido de su creación poética. En tanto, la poesía de Raninqueo, esta vez hecha música, acompañó la noche, el brindis y la calidez de la gente de la “Alejo Iglesias”, siempre generosa y dispuesta.

Conestabocaenestemundo: Presentaron su recital poético en la Casa de la Trova, diagonal 79 y 57, Caro Mathieu, Olga Ledesma, Samanta Rodríguez y Andrea Sánchez.

En la Biblio López Merino, 49 entre 11 y 12, Taller Literario a cargo de Paulina Jutzko
También, en noviembre se realizó una lectura de poemas de Francisco López Merino en la voz de Cristian Calvo. Hubo música irlandesa y exposición de fotos de Susana Moretti.

La Sociedad de Escritores de la Provincia organizó en el Colegio de Abogados 13 nº 821, una serie de charlas literarias, de las que participaron, entre otros Patricia Coto (poesía) y José Luis De Diego (novela).

Organizado por Inés Manzano en la Biblioteca Popular "José Ingenieros", Ramírez de Velasco 958 de Villa Crespo, el Ciclo de Poesía Interiores contó con la participación de nuestra poeta Sandra Cornejo.

Y MAS LIBROS

Centro Cultural Islas Malvinas: Presentación del libro “Lejos de tierra & otros poemas” de Herman Melville. Invitados: Eric Schierloh (traductor), Miguel Balaguer y Valentina Rebasa (directores de la editorial Bajo la luna).

Se presentó en La Grieta el nuevo libro de poemas de Juan M. González Moras "desear y tener" 21 hs. Galpón Encomiendas y Equipajes. Calle 71 esquina 18. La Plata

En El Hormiguero, 35 nº 1158, y con la presencia de Hugo Mujica, se presentó el libro de poemas “Botellas Universo”, de Emanuel López Muro.

En San Telmo, tuvimos el inmenso placer de compartir con Marisa Negri la presentación de “Estuario”, su segundo libro de poemas. En la Galería Massotta-Torres, asistimos a un espectáculo de poesía y música casi mágico, en el fluir de las palabras de Alberto Muñoz (Ediciones en Danza), los versos de Marisa y las coplas de Verónica Condomí..
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C`EST TOUT: Saludamos a todos los que tejen lazos en torno a la Poesía, al Amor y a la Amistad, a los ideales humanistas, las artes en general, las causas justas, a los que a pesar de todo, creen que todavía vale la pena. Desde La Plata, nuestro afecto a quienes trabajan con esos valores. Agradecemos como siempre, a la gente que, de una u otra forma, como Gabriel Impaglioni(en Italia), Andoni (en Euskadi), comparte con nosotros el pan de la poesía, alienta y abraza. Saludamos al Aromito y a todas las sombras amigas. Gracias por los libros y las palabras a Susana L. Merino, Maxit, Cantoni, Pilía, Caso Rosendi, Roel, Alcaraz, Oteriño y tantos… (y a Diego, que mandó “Cuadernos de la Guerra”, de Durás, desde España!)

Y un cálido recuerdo por José Luis Mangieri, militante de la vida, poeta y editor, querido y respetado por sus pares.

“La verdad de la poesía es la amistad de los poetas” (Alberto Vanasco).

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miércoles, 27 de agosto de 2008

LA PLATA, ARGENTINA. Revistual Nº6-agosto-2008




Correspondencias

“Nadie duerme en este cuarto sin el sueño
de un lenguaje común”
Adrienne Rich



Lo opaco y lo transparente
son los nuevos sonidos de la noche
a partir de mi mismo.
Horacio Preler, en “Aquello que uno ama”

En el intento por entender
que cerca no es encima
descubro que el mundo sin mí
es trágicamente bello.
Norberto Antonio, en “Cerca No Es Encima”

Un perro degollado a mitad del lago.
Pasto crecido.
Bicicletas.
Horacio Fiebelkorn, en “Elegías”

Quisiera ser como el más ignorante de los hombres
(…)y no tener siempre esta activa certeza,
esta conciencia insoslayable de estar vivo.
César Cantoni, en “La salud de los condenados”

No hay tiempo de sanar heridas.
La cicatriz
es parte de la utopía.
Mariano Ojea, en “Un diamante transpirado”

la vida
lo que hemos llamado vida tanto tiempo
huye como una nubecita única en el cielo perfecto
Carlos Aprea, en “la intemperie”

(…)entonces nuestro norte
sea ese incómodo silencio
que para Clarice puede sentirse
en el mismo corazón de la palabra
sin dejar testimonio.
Celeste Gauchat (“exordios”)

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LA SUERTE DE UN VIAJE FASCINANTE

“Escribir es la afirmación de la soledad
donde amenaza la fascinación”.
Maurice Blanchot (1907-2003)

Escribir es un viaje al centro de la nada, puesto que escribir es una dialéctica entre el silencio y la palabra, entre la presencia y la ausencia, entre la vida y la muerte.
Para que yo pueda decir “esta mujer” es necesario que, de una u otra manera, la despoje de su realidad de carne y hueso, la convierta en algo ausente y la aniquile.
Estas ideas, que despliega Maurice Blanchot en buena parte de su obra, habían sido maravillosamente plasmadas en aquéllos famosos versos de Rainer M. Rilke (1875-1926): “Para que el ser de un árbol sea un logro, arroja alrededor de él el espacio interior(…)sólo tomando forma en tu renunciamiento se vuelve realmente árbol”.
Un pensamiento ligado a la movilidad de tal búsqueda sólo puede ser un pensamiento viajero, típico de alguien que piensa al caminar y va de acuerdo con la verdad de la marcha. Alguien que busca, alguien que “considera” o “va con las estrellas” podríamos decir, en tanto que “considerare” es, en su sentido etimológico, justamente eso: la actividad del que va con las estrellas, es decir, del que las consulta al caminar, o navegar, o pensar(*). Si recordamos cuan a menudo el poeta es un ser errante, incapaz de renunciar a su naturaleza aún cuando sabe que busca lo imposible, -“¿Es que yo he buscado allí donde más cortante sopla el viento?” al decir de F. Nietzsche(1844-1900)-, entonces estamos en condiciones de imaginar que, realmente, escribir es un viaje fascinante.
Pero, si hemos de renunciar al ser de las cosas al nombrarlas, ¿qué garantía nos ofrece el lenguaje? ¿Y adónde viajamos? ¿Hay un destino, o la aventura de escribir resulta como el viaje a Itaca, en el magistral poema de Kavafis (1863-1933)?

El riesgo de la escritura
Blanchot, novelista y crítico francés, dedicó su atención a la literatura y al silencio que le es propio, desde que tuvo especialmente en cuenta la importancia del carácter autoreferencial del lenguaje. Para él, escribir es una especie de ascesis por medio de la cual el escritor se transforma a si mismo, al mismo tiempo que transforma, al menos idealmente, al mundo. Su labor no ha sido desde un lugar estricto de la filosofía sino que usa los conceptos de la tradición filosófica para abordar el fondo de lo que él ha llamado la “experiencia”, no tiene otra ambición que describir fenomenológicamente aquella transformación. La escritura blanchotiana puede conducir al lector a través de un pensamiento más o menos familiar hacia un lugar en el que fácilmente se extravía, y el papel de la filosofía en sus textos no es otro que el de hacer señas hacia lo que finalmente no se puede decir, o mejor, estabilizar, consolidar. Blanchot reflexiona acerca del discurso de la filosofía, situado éste en un plano que lo aproxima al texto literario, en el sentido que hay en ambos un errar del lenguaje en la ausencia de una verdad fundadora, alrededor de un centro inestable sobre cuyo rechazo se yerguen las palabras. Se trata pues de una autoreferencialidad no de las palabras en cuanto portadoras de significado –significándose a si mismas- sino en cuanto movimiento infinito del decir.

(*)Ivonne Bordelois, en “La Palabra Amenazada.

Finalmente, adopta el término “impolítico” para designar una perspectiva desde la que se considera que el lenguaje ha sido retirado de lo verdadero hacia un exilio que lo priva de su significación como de su ser más propio. Es decir, que arrastra el discurso más allá del orden de la significación, en una ruptura que encuentra su realización en algo que él considera carácter propio de la literatura(**).
En el poema por ejemplo, no es tal individuo solo quien se arriesga. El riesgo es más esencial, es el peligro de los peligros, por el que cada vez es radicalmente vuelta a poner en cuestión la esencia del lenguaje. Arriesgar el lenguaje es una de las formas del riesgo, la otra es arriesgar el ser. Esa palabra de ausencia que pronuncia la obra pronunciando la palabra comienzo. "Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto - y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío”, Clarice Lispector (1920-1977). Algo que también nos lleva a recordar lo dicho en relación a la instauración del ser por la palabra, en Heidegger (1889-1976): Nombrar es invocar. La invocación acerca, a-trae lo invocado. Lo llama a venir. Llama hacia aquí, hacia la presencia, y llama hacia allá, hacia la ausencia (***).
(**)En este punto, cabe señalar una discrepancia fundamental con el pensamiento sartreano puesto que la vindicación que hace de la naturaleza significadora del lenguaje, arrastraría consigo la restauración del estatuto del autor y lector como entidades más o menos sustanciales que posibilitan el hecho de la comunicación.

(***)cit. en diagonal converso nº 4.

La diferencia infinita
En los escritos de Nietzsche, Blanchot reconoce dos hablas. Una que pertenece al continuo, al trasfondo podríamos decir, que es el discurso filosófico, un conjunto coherente que conserva su originalidad y poder. El otro, el de sus textos fragmentarios, que es dable considerar como elementos de aquél. El discurso integral,—lo que constituye la filosofía misma—, es superado por el propio Nietzsche quien más bien lo supone en vez de exponerlo, como dice Blanchot, para, justamente, poder discurrir más allá, hacia la pluralidad y la separación. Lo fragmentario no precede al todo sino que se dice fuera del todo y después de él. Esta forma de habla señala su rechazo al sistema, y también su pasión por la ausencia de acabamiento, la pertenencia a un pensamiento ligado al movimiento constante, a la búsqueda. Cuando el filósofo alemán dice “Nada existe por fuera del todo” restaura la idea de Totalidad, pero también asume el riesgo de un pensamiento que no garantiza ya la unidad cuando reconoce que es necesario “desmigajar el Universo, perder el respeto del todo”. En el espacio de lo fragmentario el habla es afirmación, y a la vez, va deslizándose fuera de sí misma. Es un habla distinta, separada del discurso, que no niega, y en ese sentido tampoco afirma y que, sin embargo, deja jugar entre los fragmentos, en la interrupción y la detención, lo ilimitado de la diferencia. El habla del fragmento lleva en sí este extraño pluralismo como una provocación del lenguaje, aquello que habla incluso cuando todo ha sido dicho. Nietzsche presiente que la diferencia es movimiento, o mejor que determina el tiempo y el devenir en donde ella se inscribe.
Es, como lo descubrió Mallarmé (1842-1898) por la misma época, “el espacio, en cuanto se espacia y se disemina, y el tiempo”. No el devenir mismo sino el devenir cuando éste se interrumpe, se intima, y en esa interrupción no se continúa sino que se descontinúa.
De ahí que Blanchot sostiene que la diferencia, juego del tiempo y del espacio, es el juego de las relaciones, la múltiple desenvoltura que rige la escritura, lo cual equivale a afirmar atrevidamente que la diferencia, esencialmente, escribe.
El lenguaje no comienza sino con el vacío, -dice-; ninguna plenitud, ninguna certeza habla; a quien se expresa, algo esencial le falta. Nada encuentra el ser en la palabra y el ser de la palabra no es nada. Esta fórmula explica el por qué el ideal de la literatura ha podido ser: No Decir Nada.

El juego en que andamos
Al pensar en el mundo Nietzsche lo piensa como un texto, pero el mundo no está significado en el texto; el texto no hace al mundo visible, legible, y el escribir tampoco remite a ese texto absoluto que nosotros tendríamos que reconstruir a partir de fragmentos, en las lagunas de la escritura. De ahí también su sospecha sobre el lenguaje, la misma sospecha que abriga sobre el ser y sobre la Unidad. Nietzsche no dice que el mundo sea indecible, solamente nos advierte que si estamos seguros de no tenerlo jamás en una habla ni fuera de ella, el único destino que conviene es que el lenguaje,- ya se calle o ya hable, juego siempre jugado-, persista indefinidamente sin cuidarse de tener algo que decir ni alguien para decirlo.
“Y todo el denso designio de mi acto poético es conducir poéticamente a la Unidad al llevar al conjunto lo que sólo es fragmento, enigma, azar atroz”, dice Nietzsche. Pero su Dichten, su decisión poética, es redimir el azar. Salvar el azar es guardarlo a salvo de todo lo que le impediría afirmarse como el azar pavoroso, aquel que no podría abolir el tiro de los dados. En “Un Coup de Dés” podemos escuchar el grito angustiado de un poeta que supo percibir, con extraordinaria lucidez, cómo el azar inunda toda actividad creadora. (****)
Hölderlin(1770-1843), Mallarmé y, en general, todos los poetas cuya poesía tiene como tema la esencia de la poesía han visto, en el acto de nombrar, una maravilla inquietante. “Algo que distingue al verdadero poeta de aquel que codea por honores no es su modestia, sino precisamente saber eso: que el destinatario cierto de la poesía no es jamás el público sino esa misteriosa calidad del lenguaje que el público adocenado justamente no comprende” (*****).
La palabra me da lo que ella significa, pero primero lo suprime. Todo Pensamiento lanza una Jugada de Dados; el golpe de dados se presenta como el acto mismo de pensamiento, por lo que la imposibilidad del creador acaba sugiriendo la imposibilidad de la vida. La repetición infinita en Nietzsche y la incertidumbre en Mallarmé son de la misma raíz. Zaratustra nos recuerda que la vida y el destino son azarosos como un juego de dados.
Azar y enigma... ¿enigma? ¿Descifrar el enigma no será abrirlo justamente a ese lenguaje otro que no rige la luz ni oscurece la ausencia de luz? Si es así, los fragmentos no deben aparecer-nos como un discurso incompleto sino como una escritura de fractura por la cual el azar sigue siendo aleatorio y el enigma se libera de su propio secreto para, al escribirse, exponerse como el enigma mismo que mantiene la escritura. Blanchot despliega un espacio y una temporalidad propia basada en la expectativa de la ausencia, la interrupción, el olvido, el silencio... un silencio que no es el sentido del mundo sino su propio sinsentido.

Yo no estuve allí/solamente había/
esta nada que habla.
Diana Bellesi

Llegará un mensaje
genuino: una palabra dicha no
resuena cuando la claridad juega
en lo abierto y lucha con la sombra
Mario Arteca


¿Existirá la luna para quien no la nombra?
¿A instancias de qué ausencia
habrá recuerdo?
Sara Cuber

Escribir, sentencia Blanchot, es hacer el aprendizaje de la muerte.
Como vivir es viajar a ningún lugar. “Itaca te regaló un hermoso viaje/ Sin ella el camino no hubieras emprendido/Más ninguna otra cosa puede darte”, dicen los versos del gran poeta griego… ¿Entonces?
Entonces escribir es el modo de quien tiene
la palabra como cebo: la palabra pescando lo que
no es palabra. Cuando esa nopalabra -la entrelínea-
muerde el cebo, algo ha sido escrito.
Una vez que se pesca la entrelínea, sería posible
expulsar con alivio la palabra. Pero ahí se detiene
la analogía: la no-palabra al morder el cebo,
lo ha incorporado. Lo que salva, entonces, es
escribir distraídamente.
Clarice Lispector


Los poetas, mejor que nadie, saben que esta desaparición del escritor es consustancial a su escritura, y por eso la fascinación que produce este juego de luces y sombras. La irresistible tentación de semejante viaje, y la difícil aventura de

“Explicar, con palabras de este mundo/
que partió de mí un barco, llevándome”
Alejandra Pizarnik.-

(*) Alude al famoso poema de Sthepan Mallarmé. La sensibilidad artística desborda el lenguaje y, constantemente, el significante no es sino la presencia de lo ausente. Esto es, exactamente, lo que plantea el poema “Un Coup de Dés”, el cual, de un modo simbólico, nos ofrece la posibilidad de descubrir cómo las fronteras del arte se ensanchan progresivamente a través de una nueva poética.
(**) I. Bordelois, ob.cit.

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Apuntes sobre textos de Maurice Blanchot:
“El espacio literario” (1955), “El libro que vendrá” (1959), “El diálogo inconcluso”(1969).
M.Blanchot. “Nietzsche y la escritura fragmentaria”, Edit. Caldén, Bs. As. 1973
Ivonne Bordelois. “La palabra amenazada”. 2ª ed. Bs. As. Libros del Zorzal, 2005.
Maurice Nadeau. “la novela francesa después de la guerra”. Caracas, Venezuela, Edit.
Tiempo Nuevo, 1971.

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CAMPANAS POR MARIANO

Esta poesía, como algunas canciones de Virus o muchas letras de Francisco Bochatón, encierra el vínculo entre la matriz platense y el modo particular en que tantos hijos pródigos de la ciudad entran y salen de ella”, con esta comparación el diario Hoy saludaba oportunamente la aparición de “El diamante transpirado” -Mod Ediciones, 2005-, el segundo libro de Mariano Ojea (1957-2007), subsidiado por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. Inexorablemente fue el último libro de Mariano, aunque a poco de más de un año de su desaparición física, sigue más vivo que nunca en los sorbos de la memoria con que brindan, en su homenaje, los amigos poetas (en este sentido, imperdible la nota de Gustavo Caso Rosendi en AROMITO, http://www.aromitorevista.blogspot.com/).

¿Quien no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quien quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quien no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quien puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de éste mundo?
Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuída,
Como si fuera un promontorio o la casa de uno de tus amigos o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta
Porque me encuentro unido a toda la humanidad;
Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.
John Donne (1572-1631)

Mariano, 1981
Porta elegante
olor a perfume,
desentona en la vieja Escuela
de la calle diez.
Altísimo,
correcto ademán
de dandy,
fino bigote
sobre todo negro
sobre vuela
en el reverso
del
pañuelo de seda

gasta pasos de ronda nocturna
el cuero guindado
de las botas texanas
NE
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POETAS ARGENTINAS DE ANTOLOGIA
Juana Bignozzi

COMO SOY UNA MUJER DESMEMORIADA
Como soy una mujer desmemoriada
repito mis penitencias al infinito
nosotros como locos presos por nuestras historias
amamos entre caras trágicas
nos empeñamos en el amor de algún día
en medio de este sol de invierno
en realidad pensamos en las muertes ineludibles de algún día.
Como soy desmemoriada me engaño diariamente
con soluciones ingenuas
abro ventanas nunca me animo a tirarme
si lo hiciera él miraría detenidamente mi rostro
mi amigo terminaría alguna de sus frases
pero la memoria vuelve y sólo quedan
infinidad de cosas perdidas por nuestras buenas maneras.

J B DIXIT
“Yo creo en el oficio, en principio creo en eso. Pero, ¿por qué uno es poeta y otro no? En lo que también creo es en la mirada del poeta, que el poeta tiene una mirada que no tiene el que no lo es. Eso es lo más cercano que se me puede ocurrir a la inspiración. Creo que el poeta ve ciertas cosas o hace cruces que alguien que no es poeta no hace. Y eso en la poesía es muy lindo. Cómo a alguien se le ocurrió cruzar estas dos cosas ¿no? Y eso siempre me gusta cuando leo poemas que me interesan. Digo qué fantástico, cómo se le ocurrió poner esto. Iba por la calle y se le ocurrió esto. Eso es un poeta, ese cruce único.
Para escribir buena poesía tiene que servir un poeta. La función del poeta en la vida, cuál es?: escribir poesía, buena, que sea una poesía que trascienda, que acompañe a alguien alguna vez en la vida, una poesía que ampare a alguien en un momento malo, quizá sea una poesía que le dé fuerzas a alguien para tomar el Palacio de Invierno. Es decir, que sea una buena poesía que algún ser humano pueda integrarla a su vida, pueda usarla en su vida. Yo creo que un poeta sirve para escribir poesía."

Juana Bignozzi nace en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1937. En 1955 entra en el grupo de poesía "El pan duro", creado por Juan Gelman y otros poetas. En 1960 la editorial Stilcograf, de Buenos Aires, publica su primer libro de poemas "Los límites".
1962: Aparece en Buenos Aires su libro de poemas "Tierra de nadie" (editorial Nueva Expresión).
1967:Falbo Librero Editor, de Buenos Aires, publica su libro "Mujer de cierto orden".
1989:La editorial independiente Libros de Tierra Firme, dirigida por José Luis Mangieri, publica su libro de poemas "Regreso a la patria".
1993: Aparece en Buenos Aires su libro de poemas "Interior con poeta" (Libros de Tierra Firme).
1997: La Editorial Libros de Tierra Firme publica su libro de poemas "Partida de las grandes líneas".
2000: Aparece "La ley tu ley", publicado por Adriana Hidalgo Editora.
2001: "Quién hubiera sido pintada", de editorial Siesta, Buenos Aires.

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Con Versos del diagonal­­­­­­­­­­­______________


casi sin objeto
me sorprende en una
habitación de hotel
el nuevo testamento
español e inglés
no dice:
en la 44 al fondo
las casas aún
conservan sus jardines
al frente macetas
con forma de cisne
negocios de ropa
que usa la gente
del lugar se desconoce
el origen
de su factura
artesanal la heladería
Nueva York en Las Vegas
platense a las veinte
en plena actividad
el cartel de neón no dice:
esta luminosa y fresca
mañana qué lindo es…
sino “carnicería”
Natalia Eva Maisano

Arte Culinario

En lento silencio excava
se alimenta al mismo tiempo
modificando el paisaje
hasta que un filo de acero
limita la extensión de su banquete,
con escaso interés por la zoología
mi mano desecha el extremo carcomido:
aquel ocupante indeseable
cae también con los demás residuos
sin saber que a este verdugo
lo espera a su vez la tierra
y una fuerza invertebrada
que hará justicia.
Marcelo Eguiguren

La hoja espera
como amante solitaria
la palabra oculta
en el eco del silencio,
en la orfandad de la mañana
Yuyo Padula

­­­­­­­­­­­­ ______________________y más allá

Ser Palabra
(…)
Me despojo de lo visible
y quedo en la palabra.

Busco el eco de la voz
en el patio de la infancia
los laberintos juveniles
en el fondo del aljibe
el discurrir del río
las cúpulas nocturnas
los pasos del viento.

Ser palabra, palabra
no silencio del infierno
para vivir con la poesía
Victoria Servidio (Córdoba), en “armas del poeta”. 2008, edit. Narvaja

Los besos descalzos
(...)
Cuando voy porque sí
con el nombre en la lluvia y en el tráfico
con mi chal rojo y los ojos recién puestos
abierta como un sueño en abanico
como un diario de ayer arrastrado por el viento
cuando voy a buscarte porque sí
por la calle de las vendedoras de flores
voy para bailar una vez más en la cornisa.
(…)

Patricia Rodón (1961, Mendoza), en Tango rock, Edit. Diógenes, 1998.

Entre tierra y canto
Hijo de este aire soy,
de esta luz
y de estas aves.
Hijo soy de estas estrellas,
estos soles
y estas lunas.
Hijo de estas lluvias soy,
de estos truenos
y relámpagos.
Hijo de estas sombras soy,
de estas piedras
y este río.

Hijo soy de este paisaje.
Hermanos míos,
de mi pueblo
sé que soy.
Alfredo Jorge Maxit (1942, Colón, Entre Ríos)

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Poéticas diagonales (*)

LECTURAS DE POESIA PLATENSE
EN BUENOS AIRES
I
Poetas de La Plata presentaron sus textos en la Casa de la Lectura de la ciudad de Buenos Aires. Sandra Cornejo, Norma Etcheverry, Fernanda Castell y Lara Villaró fueron presentadas por Susana Villalba y compartieron sus poesías con el público en este centro de las letras y la cultura, sito en Lavalleja 924.
II
El ciclo Interiores, organizado por Inés Manzano en la Biblioteca Popular "José Ingenieros"-Ramírez de Velasco 958 - Villa Crespo, contó con la presencia de Gustavo Caso Rosendi y Martín Raninqueo.
EN ROSARIO
En el programa de la Semana de las Letras y la Lectura, realizado en el Teatro El Círculo de Rosario, Santa Fe, tuvo lugar la lectura de poemas de Gustavo Caso Rosendi.

III ENCUENTRO DE ESCRITORES
Organizado por la Secretaría de Cultura, se realizó en la Sala Polivalente del Centro Cultural Pasaje Dardo Rocha el III Encuentro Nacional de Escritores La Plata 2008. Con la presencia de escritores como Tununa Mercado, Leopoldo Brizuela, Miguel Russo, Arturo Carrera se desarrollaron distintos temas alrededor de la escritura. La primera mesa , "La escritura: ¿Única tierra firme para el escritor?" contó con Juan Sasturain, Gabriel Báñez y el poeta Horacio Preler, quien, frente a una nutrida concurrencia, reflexionó con profunda claridad acerca del quehacer poético.

TARDES MODELO
El ciclo TardesModelo, organizado por Sandra Cornejo, tuvo lugar en la Cervecería Modelo- 5 y 54-, La Plata, donde se dieron cita decenas de escritores platenses. Lecturas y diálogos reunieron a distintos autores: Cuatro voces/cuatro poéticas: Lara Villaró, Genoveva Arcaute, Norma Etcheverry y Fernanda Castell; La escritura en las márgenes: con Martín Raninqueo y María Laura Fernández Berro; Dos generaciones: Gabriel Báñez y Facundo Báñez, y Tres Poéticas, lectura y diálogo: Silvia Montenegro, Susana Siveau y Norberto Antonio. Acompañaron estos encuentros los maestros Horacio Preler, Néstor Mux y Horacio Castillo, poetas y escritores de distintas generaciones como Irina Bogdaschevski, Paulina Juzko, Carlos Aprea, Josefina Moreau, Marcelo Vernet, Mario Arteca, Marta Miranda, César Cantoni, Sonia Carden, Eduardo Rezzano, Lucía Quiroga, Leandro López, Susana Moretti, Raúl Andrioli, Roberto Moscoloni, entre muchos otros.

LEYENDO, LEYENDO
Desde hace unos meses, cada último viernes de mes a las 23 hs. se abren las puertas de La Farfalla en Purocamarín , barrio Meridiano V- Calle 17 e /61 y diag. 75 N. 1413, para darle voz a la poesía que viene llegando. A través del recorrido se escuchan las voces de Paula Diaz, Martín Raninqueo, Gabriela Pesclevi, Julieta Warman, Inés Aprea, Julián Axat, Eric Schierloh, María Eugenia Lopez, Daniel Sequeira, Néstor Mux, Eduardo Rezzano y más poetas, músicos y artistas amigos....
POESIA EN EL MUNDO
Al igual que el veintiuno de marzo en el Pasaje Dardo Rocha, La Plata compartió poesía el último treinta de mayo, cuando, en coincidencia con la lectura en distintas partes del mundo, Martha Berutti convocó a la sede de la Peña de las Bellas Artes, en calle 49 Nº 879. Se leyeron poemas de Leo Baldoni, Martha Berutti, Celia Bozzano, Laura Colagreco, Marta Darhanpé, Norma Domancich, Ruben Marconi, Alicia Mesa Harbin, Sergio Guerrieri , Luis Maggiori, Gladys Molina, Juana Pochet Cala , Martha Elena Valiente, Roberto Moscoloni.
Asimismo, sabemos que la próxima fecha propuesta para la lectura universal de poesía es el cinco de octubre, y ese día compartiremos la propuesta de la escritora Susana Siveau; el encuentro será en la Biblioteca “Alejo Iglesias”, de Villa Elisa y fueron invitadas a leer sus poesías Raquel Sinelli, Ethel Alcaraz, Sandra Cornejo, Josefina Moreau, Irina Bogdachevsky, entre otros.

REBELIÓN de VOCABLOS (Ciclo de Poesía argentina)
Organizado por Grupo Editor MIL BOTELLAS, en el Centro Cultural Islas Malvinas -19 y 51-, se llevaron a cabo mesas de lecturas y discusión alrededor de la poesía Cuatro generaciones de poetas platenses: Néstor Mux, Carlos Martín Eguía, Pablo Odhe, Lorena Fernández; Editar y escribir poesía en los ´90: Fabián Casas. Santiago Llach. Rodolfo Edwards. Mario Arteca; El hueco generacional: ante y después de la dictadura con Alberto Szpunberg, José Luis Mangieri, Julián Axat; y Poesía y rock: Gustavo Alvarez Nuñez (compilador de poetas del rock), Francisco Bochatón, Gustavo Astarita.

POESIA EN LA FABRIQUERA
Gracias a la convocatoria de la actriz Patricia Ríos, el Teatro La Fabriquera (calle 2 e/41 y 42) reúne periódicamente a poetas locales y también del interior. En lo que antes fue el ciclo “Letras de Medianoche” y ahora continúa como “V de Variedad”, la poesía platense, entre otras expresiones artísticas, tiene su invernal protagonismo en la cálida trasnoche de esta popular sala. Eduardo Rezzano, Yuyo Padula, Norberto Antonio, Norma Etcheverry, son algunos de los que compartieron sus textos con el público diverso y siempre amable de La Fabriquera.

EN LA BIBLIOTECA CENTRAL
Organizado por el Centro Literario Jorge Luis Borges, en la Biblioteca Central de la Provincia de Buenos Aires (calle 47 N° 510, 1er. piso, La Plata) tuvo lugar la charla "La razón doliente y los signos del jardín, Una lectura de la obra poética de César Cantoni", a cargo de Alfredo Jorge Maxit. El acto contó con la adhesión de la Cátedra Libre de Literatura Platense "Francisco López Merino" de la UNLP, el Departamento de Formación Cultural y Creativa de la UCALP y la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires.

FERIA DE LA PALABRA 2008 – Ecos de Voces
El Sindicato de Prensa Bonaerense, la Compañía de Narradores "Cuenteros de la Buena Pipa" y el Centro de información y documentación de Río Negro en La Plata realizó distintos encuentros en la Sede del Sindicato, calle 11 entre 39 y 40, con Poetas, narradores y comunicadores. http://www.diariolapalabra.com.ar/content/view/10300/1/

(*) esta sección puede pecar de desactualizada puesto que estas actividades han transcurrido en el invierno platense que ya expira. Sin embargo, consideramos oportuno señalarlas ya que siempre es estimulante compartir las diagonales de la aldea, saber que estamos en camino, que si La Plata ya no es (como dicen algunos) “la ciudad de poetas” que supo ser, al menos no está en silencio. Que la poesía habla por sí misma, y busca su cauce, provocando un suave pero persistente murmullo y convocando a cálidos encuentros de gente que acepta compartir el pan de la palabra.

I Jornadas de poesía LibrArte 2008 - Homenaje a Ana Emilia Lahitte
Organizado por Diana Albornoz, del 7 al 9 de noviembre se llevarán a cabo estas jornadas en el marco de la Feria del Libro LibrArte 2008. Se realizarán en el Centro Roberto de Vicenzo, en las calles 18 y 148, de Berazategui; las mismas cuentan con el apoyo de la Asociación de Poetas Argentinos.
Las actividades abarcarán, entre otras: presentaciones de libros, lectura de poemas, ponencias, charlas, talleres y mucho más. La participación es libre y gratuita. Se otorgarán certificados a quienes asistan los tres días o presenten ponencias.
http://www.jornadasdepoesia2008.blogspot.com/

ANTOLOGIAS
I
Con el auspicio de CONACULTA (Consejo Nacional para la Cultura y Artes - México) y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (México), se realizó la Antología Poética “Animales distintos”, de la editorial mexicana Arlequín que reúne a poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en los 60´. Entre los conocidos de las diagonales, participan Carlos Martín Eguía, Anahí Mallol y Martín de Souza.

II
Literalia Editores (Editorial independiente de México) se encarga de concretar el proyecto “La Mujer Rota”, una antología que reúne los trabajos seleccionados sobre el tema de las mujeres que sufren distintas situaciones de injusticia y discriminación. En la celebración del centenario del nacimiento de Simone de Beauvoir -lúcida voz del siglo veinte que analizó puntualmente el problema de la mujer en distintas culturas- se realizó esta convocatoria que abarcó a poetas del mundo hispanohablante. El libro será presentado en el marco de la XXI Feria Internacional del Libro en Guadalajara, México, y distribuido gratuitamente en centros de salud, manicomios, cárceles, consultorios, como una muestra de solidaridad. La antología cuenta con poesías de Liliana Lukin, Emilce Strucci, Genoveva Arcaute, Laura Yasan, Norma Etcheverry, Liliana Souza, Maria Rosa Lojo, María Teresa Andruetto, y Gladis Ilarregui, entre las autoras argentinas.

LIBROS/REVISTAS/BLOGS
El tercer libro de Horacio Fiebelkorn, "Elegías", fue presentado por Mario Arteca en el Centro Cultural Islas Malvinas. 19 y 51-
“Cerca No Es Encima”, premio “Honorarte”, es el nuevo libro de poesías de Norberto Antonio, algunas de las cuales fueron leídas en el ciclo TardesModelo.

Celebramos la presentación del libro Descubrimiento, Premio Lariviere a los portfolios premiados del Festival de la Luz, con fotos de Daniel Muchiut, Gustavo Frittegotto y Helen Zout, amiga y excelente fotógrafa platense-reconocida a nivel internacional- a quien saludamos especialmente.

Salud! a la revita virtual AROMITO, que, desde City Bell nos acerca José Maria Pallaoro http://www.aromitorevista.blogspot.com/

Julia Volonté nos comunicó que la Revista PASAJES (arte, música, fotografía, literatura) salió en agosto y fue presentada en “La Casa de Oscar”. 22 entre 60 y 61. La Plata.

SISMO TRAPISONDA, la original revista que produce Sebastián Lalaurette , se puede ver en el sitio http://www.sismotrapisonda.com.ar/,

Saludamos a Victoria Servidio y M. Julia Prati coordinadoras de DECIRES, la nueva revista de letras, arte y cultura de la ciudad de Córdoba, Capital, que fue presentada en la Sede del Sindicato de Luz Y Fuerza de esa ciudad.

http://www.nipanalesnipapagayos.blogspot.com/ , es el blog actualizado de Fernanda Castell.
http://otravidaahora.blogspot.com/, el de Carlos Aprea.
Conestabocaenestemundo. "ANTOLOGÍA: POÉTICAS de MUJERES de América"

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C´est tout .
Gracias a todos los que nos brindaron sus saludos, libros, espacios, poesías, invitaciones, y buenas ondas : Olga Romero, María Antonia Zaragoza, Alicia Genovese, Javier Adúriz, Susana Villalba, César Cantoni, Roberto Glorioso, Alfredo Maxit, Patricia Rodón, Gabriel Impaglioni, Susana Siveau, Norberto Antonio, Horacio Preler, Néstor Mux, Mario Arteca, Sandra Cornejo, Gustavo C. Rosendi, Leo Lobos, Jorge Falcone, Marta Miranda, « Conestabocaenestemundo », Marcelo O., Roberto Moscoloni, Francisco Fournier, Juana Cascardo, Susana Moretti, la gente del Taller Literario para la Tercera Edad de la Facultad de Periodismo (UNLP), Victoria Servidio, Lili Majic, etcétera, etcétera,etcétera….
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